Asfaltado sin renovar tuberías: vecinos de Túpac Amaru denuncian obra incongruente que desperdiciará dinero público
Los vecinos de la avenida Túpac Amaru, en Paucarbamba (Amarilis), han encendido las alarmas: el Gobierno Regional de Huánuco está a punto de asfaltar una vía con redes de agua y alcantarillado que superan los 40 años de antigüedad, compuestas por fierro, asbesto y cemento.
La molestia no es un capricho vecinal; es una advertencia técnica elemental: si se coloca asfalto nuevo sobre tuberías colapsadas, la obra nacerá muerta.
Un proyecto hecho a medias: se cambia la pista, pero no lo que está debajo
La regidora provincial y vecina de la zona, Sherly Morales Villanueva, explicó que el proyecto original solo consideraba retirar el pavimento antiguo y colocar una nueva carpeta asfáltica.
Nada más.
Recién tras la presión de los vecinos, el equipo técnico realizó calicatas en la cuadra 9 para comprobar lo evidente: filtraciones, humedad y un sistema sanitario al borde del colapso.
Aun así, las autoridades no han definido medidas concretas para intervenir las redes.
Es decir, la urgencia es clara, pero la decisión política no aparece.
Vecinos exigen lógica básica: primero las redes, luego el asfalto
Morales fue tajante:
si no se cambian las tuberías antes del asfaltado, el tránsito pesado de la avenida terminará reventando las redes antiguas, provocando hundimientos, atoros y futuros levantamientos del pavimento.
Es simple: lo que no se soluciona hoy costará el doble mañana.
Pidió al gobernador regional disponer un adicional de obra para reemplazar las redes de agua y desagüe, porque de lo contrario —asegura— “el gasto será un desperdicio”.
35 años sin mantenimiento y más de 40 años sin renovar tuberías
El vecino Víctor Rodríguez recordó que el último asfaltado se realizó hace más de 35 años, en la gestión de César Martínez Leyva.
Desde entonces, no se ha hecho una sola mejora en las tuberías, que datan de los años 70 y 80.
La situación es crítica en las cuadras 8, 9 y 10, donde ya se registran hundimientos y atoros de desagüe.
Rodríguez denuncia que la obra actual fue diseñada sin diálogo previo con los residentes, y alerta:
“Si asfaltan sin cambiar las redes, van a botar la plata. Más adelante igual tendrán que romper la pista.”
Lo dicho: un error anunciado.
Vecinos evalúan protestas ante la falta de respuestas
Cansados de la indiferencia, los vecinos evalúan convocar a una protesta para exigir la paralización inmediata de la obra hasta que se incluya el cambio total de las redes en las 16 cuadras de la vía.
El proyecto está a cargo de la Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones (DRTC) y se ejecuta mediante una IOARR aprobada por la Municipalidad Distrital de Amarilis, que cedió la unidad ejecutora al Gobierno Regional.
La pregunta cae por su propio peso:
¿por qué insistir en asfaltar una avenida sin solucionar primero el sistema de agua y desagüe, sabiendo que colapsará?
La respuesta solo puede tener dos caminos: improvisación técnica o mala gestión del dinero público.
